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Ya regresaba de tu cuarto
y en mis ojos daban giros
tus perspectivas,
tus palabras,
tu boca
que al momento de despertar
a mi mejilla quiso otorgar
una caricia
una dulce caricia con tu aroma.
Los fríos anuncian retorno
y el humo nos vuelve a envolver
para volver a rogarnos
nuestros consuelos,
nuestros bolsillos,
nuestros abrazos
que al momento de despertar
a mi cuellos quiso otrorgar
una caricia
una dulce caricia con tu aroma.
Y cuando doy los pasos a mi cuarto,
al recostarme y girar en mi almohada
tu dulce aroma me concilia,
y nuevamente
comienzo a recordar
y te comienzo a extrañar.
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