Admiro con singularidad, luego te amo
y nada más importa.
La simpleza del vivir
con la contingencia y el fervor
de la ciudad forzada a sonreir
con la hipocresía bajo el honor,
lo atesoro tanto más vida mia
que las hojas que te relato
y las pérgolas de mi poesía.
Amor mío, este nobel es sensato.
[De seguro que no pierdo el sentimiento de lo que escribo. Lo haría más, pero a veces las palabras sobran... seguro. TE AMO]